DEPORTE EN LA NATURALEZA

La mezcla de actividad física y naturaleza hacen del deporte una actividad de ocio y tiempo libre.

CUERPO Y MENTE

A través de la actividad física mejoraremos el componente físico y mental.

ENTRENAMIENTO EN SUSPENSIÓN

El entrenamiento en suspensión mejora nuestra musculatura de estabilizadora.

ACTIVIDAD FÍSICA Y SALUD

La ciencia ha demostrado que la actividad física ayuda a prolongar nuestra esperanza de vida.

ELECTROESTIMULACIÓN

Electroestimulación: Beneficios Vs Riesgos.

Conoce el deporte desde un punto de vista diferente.

Desde EDUCATESPORTS analizaremos los aspectos más relevantes sobre la optimización del entrenamiento, readaptación y actividad física y salud, desde un punto de vista crítico basándonos en la literatura científica

Since EDUCATESPORTS discuss the most relevant aspects of optimization training, rehabilitation and physical activity and health, from a critical point of view based on the scientific literature.

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lunes, 21 de diciembre de 2015

COMBATE EL SOBREPESO MEJORANDO TU FUERZA

COMBATE EL SOBRE PESO MEJORANDO LA FUERZA


         Cuando hablamos de sobrepeso u/o obesidad, consideramos que esta es una "enfermedad multifactorial que guarda relación con patologías crónicas y anormalidades metabólicas (Kauffer et al., 2007).

          El sobrepeso junto con la obesidad, afecta a más de la mitad de la población de los países desarrollados, siendo clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la "enfermedad" del siglo XXI (García-Martos et al., 2010).

            Cuando hablamos de obesidad o sobrepeso, relacionamos el exceso de masa grasa frente a la masa corporal de nuestro cuerpo. Por lo que si utilizamos nuestro IMC (índice de masa corporal), corresponderá con los valores que estén por encima de 25 kg/m^2 (Hubácek, 2009). A pesar de esto, el IMC ha sido criticado, ya que nos incapacita  diferenciar el contenido de masa grasa y masa magra (masa libre de grasa). 

          Si utilizamos el porcentaje de masa grasa,  en gran medida estaremos solucionando el problema anterior. Si este es mayor del 25% en hombres y 30% en mujeres, estaremos ante un caso de sobrepeso u obesidad (Ortega et al., 2012).

         En función del criterio que se utilice, el sobre peso u obesidad puede ser clasificado de diferente forma:
  • Según la distribución de la grasa:
- Si el exceso de grasa se focaliza en el tronco y zona abdominal, la denominaremos  obesidad androide ("forma de manzana").
- Si el exceso de grasa se focaliza en mayor medida en caderas y glúteos, la denominaremos obesidad genoide ("forma de pera").

Imagen 1
  • Si nos basamos en el IMC:
- Si nuestro IMC se encuentra entre 25´0 y 29´9 estaremos en un estado de sobre peso.
- Si nuestro IMC se encuentra entre 30´0 y 34´9 estaremos en un estado de obesidad tipo I.
- Si nuestro IMC se encuentre entre 35´0 y 39´9 estaremos en un estado de obesidad tipo II.
- Si nuestro IMC es >40´0 nos encontraremos en un estado de obesidad tipo III.

         Si relacionamos el IMC con el perímetro de la cintura, observamos que existe un mayor riesgo de padecer diabetes tipo II, hipertensión y enfermedades cardiovasculares en hombre  con un perímetro  >102 cm y en mujeres con un perímetro  >88 cm (Kauffer et al., 2007). Por lo que el factor de riesgo de enfermedad aumentaría en estas condiciones (NCSA, 2008)

¿COMO COMBATIR EL SOBRE PESO U OBESIDAD?

         Entendiendo el sobrepeso u obesidad como un desequilibrio energético, podemos manifestar que si la ingesta de energía es mayor al gasto energético que creamos, se producirá un aumento masa corporal y grasa. 

         Teniendo en cuenta que la energía que obtenemos proviene de nuestra alimentación, y el gasto energético es la resultante de la suma metabolismo basal (calorías que consumimos en reposo) y la actividad fiísica, podemos decir que para disminuir nuestra masa corporal y grasa, debemos cuidar nuestra alimentación, y elevar nuestro nivel de actividad física, teniendo como objetivo, crear un deficit energético en nuestro organismo (Donnelly et Smith, 2005).

Gráfico 1. Adaptado de Donnelly et Smith (2005), por Medrano en 2014.

         Teniendo claro que nuestro objetivo es inclinar esta balanza hacia la pérdida de peso, lo primero que se debe crear es una reducción de la ingesta de energía y un aumento del gasto calórico. Es imprescindible que estas  dos variantes "vayan de la mano". Donnelly et Smith en 2005, demostraron que si sólo se realizaba dieta o ejercicio físico, no se producía una bajada efectiva de la masa corporal:
  • Si solo se realiza "Dieta": no se reduce una cantidad de energía suficiente y produce un descenso del consumo energético del metabolismo basal (se disminuye el gasto calórico total).
  • Si solo se realiza Actividad Física: se compensará el gasto energético creado a través del ejercicio físico con una mayor ingesta.
       Ramage et al., en 2014, determinó que para una pérdida de masa corporal saludable, se debe crear un deficit calórico no mayor a 1200 kcal/día combinándolo con la práctica de actividad física frecuente, y sustituyendo algunos hábitos por otros, como por ejemplo subir por escaleras en vez de usar ascensor. Estos cambios de hábitos provocará un aumento de la actividad física espontánea, inclinando la balanza hacia la perdida de masa corporal ("peso").

¿POR QUÉ DEBEMOS ENTRENAR LA FUERZA PARA COMBATIR EL SOBREPESO?

          El trabajo de fuerza produce un aumento de la masa libre de grasa (magra), y ayuda a combatir la sarcopenia, produciendo una mejorando la capacidad generar tensión muscular (García-Martos et al., 2010). 

           Existe un debate de opiniones entre diferentes investigadores sobre si el trabajo de fuerza tiene  eficacia en la reducción de la masa corporal y grasa. Dutheil et al. (2013), comprobó que la realización de ejercicios de fuerza es más efectivo en la reducción de riesgos metabólico que otro tipo de entrenamientos. Para ello creo tres grupos de trabajo a los que le asigno diferentes tipos de entrenamiento:
  • Grupo A: entrenamiento de resistencia
  • Grupo B: entrenamiento de fuerza.
  • Grupo C: entrenamiento mixto.
        Observo que que el entrenamiento de fuerza tenía una mayor implicación en el cambio de la composición corporal, aumentando la masa magra (libre de grasa) y disminuyendo la masa grasa.

      Este tipo de entrenamiento también tiene una respuesta antiinflamatoria y reduce riesgos relacionados con la obesidad y enfermedades cardiovasculares como la dislipidemia , resistencia a la insulina y diabetes del tipo II (Strasser et al., 2012).

           Jorquera y Cancino (2012), realiza una comparación entre los efectos del ejercicio aeróbico y el ejercicio de fuerza (sobrecarga) en variables relacionadas con la salud:


           En esta tabla observamos como el trabajo de fuerza tiene un impacto directo sobre la mejora de la fuerza muscular, masa magra corporal, lipoproteínas de alta densidad (HDL) y nuestro metabolismo basal.

CONCLUSIÓN

          A pesar de lo positivo que resulta el trabajo de fuerza para la pérdida de peso y mejora de nuestra salud, debemos ser consciente de que este tipo de trabajo no produce un gran gasto energético durante la sesión. A pesar de ello, el gasto calórico post entrenamiento si que es mayor que en otros tipos de entreno, causado  por un aumento de la actividad del sistema simpático  y de la masa muscular, contribuyendo a un aumento  del metabolismo basal en reposo (calorías consumidas en reposo).

           Es importante combinar el entrenamiento fuerza con entrenamiento aeróbico, ya que con este último obtendremos mejoras a nivel cardiorresporitario y además ayudaremos a reducir en un mayor % la masa corporal y grasa, que si sólo usamos un tipo de entrenamiento. Con un modelo mixto buscamos una integración de los beneficios de ambos entrenamientos.

BIBLIOGRAFÍA

Donnelly, J.; Smith. K. (2005). Is excercise Efective for Weight Loss with Ad Libitum Diet? Balance, Compensation, and Gender Differences. Exercise Sport Science Review, 33, 169-174.

Dutheil, F.; Lac, G.; Lesourd, B.; Chapier, R.; Walther, G.; Vinet, A.; Sapin, V.; Verney, J.; Ouchchane, L.; Duclos, M. (2013). Different modalities of exrcise to reduce viceral mass and cardiovascular risk in metabolic syndrome: there solve randomized trial. International Journal of Cardiology, 168, 3634-3642.

Earle, R. W., y Baechle, T. R. (2008). Manual NSCA: Fundamentos del entrenamiento personal. Barcelona: Paidotribo. 

García-Martos, M.; Calahorro, F.; Torres-Luque, G.; Lara, A.J. (2010). Efectos de un programa de entrenamiento mixto sobre la condición fisica en mujeres jovenes con sobre peso. Cuadernos de Psicología del deporte, 10, 11-16.

Hubácek, J. (2009). Eat less and exercise more. It is really enoudh to know down the obesity pandemia? Physiologica Research, 58 (Suppl. 1), 1-6.

Jorquera, C.; Cancino, J. (2012). Ejercicio, obesidad y síndrome metabólico. Revista Medica Clinica Las Condes, 23(3), 227-235.

Kauffer, M.; Tavano, L.; Ávila, H. (2007). Obesidad en adulto. Facultad de Medicina de la Universidad Autonoma de México. Recuperado de
http://www.facmed.unam.mx/deptos/salud/censenanza/spi/unidad2/obesidad.pdf

Ortega, F.B.; Lee, D.; Katzmarzyk, P.; Ruiz, J. R.; Sui, X.; Church, T.S.; Blair, S. N. (2012). The intriguins metabolically healthy but obese phenotype: cardiovascular prognosis and role of fitness. European Heart Journal, 34, 345-353.

Ramage, S.; Farmer, A.; Eccles, K.A.; McCargar, L. (2014). Healthy strategies for successful weight loss and weight maintenance: a systematic review. NRC Rechearch Press, 39, 1-20.

Strasser, B.; Arvandi, M.; Siebert, U. (2012). Resistance training visceral obesity and inflammatory response: a review of the evidence. Obesity Reviews, 13,578-591.









miércoles, 16 de diciembre de 2015

Actividad física para embarazadas.


ACTIVIDAD FÍSICA PARA EMBARAZADAS
  
Ø  Beneficios de practicar actividad física para la madre

Evitan el dolor de espalda baja

Mejoran las capacidades metabólicas y cardiopulmonares y reducen el riesgo de padecer diabetes gestacional.

Favorecen los procesos del parto.

Mantienen el estado de condición física de la madre, reduciendo el índice de fatiga en las actividades cotidianas.

Controlan la ganancia de peso de la madre.

Mejoran la tolerancia a la ansiedad y la depresión.

Mejoran el concepto de imagen corporal. (Mata, Chulvi y Roig, 2010).

Ø  Beneficios de practicar actividad física para el feto
   
    En general, se ha observado que el feto tolera bien el ejercicio materno.

    Sin embargo, un menor flujo sanguíneo hacia el útero puede disminuir el oxígeno que recibe durante o inmediatamente después de una actividad física de corta duración y de intensidad máxima o cercana al máximo, por lo que siempre se recomienda que la actividad física sea de carácter moderada. (Mata, Chulvi y Roig, 2010).

-         En general, se considera que en mujeres sanas, que continúan haciendo esfuerzos moderados, no hay peligro para la salud del feto.

-         En cuanto al peso del neonato, el ejercicio intenso (4-7 días/semana) en gestantes de entre 25 y 35 semanas puede ocasionar bebés con menor peso que aquellos cuyas madres han realizado ejercicio moderado o de madres sedentarias que no realizan ejercicio. Por lo que lo más efectivo y recomendable es realizar actividad física de forma moderada. (Mata, Chulvi y Roig, 2010).

-         Mujeres embarazadas que realizan ejercicio tan sólo tres veces por semana a una intensidad moderada, tienen bebés más grandes que las sedentarias (3,682 frente a 3,364 kg), lo que tal vez se deba a un mayor volumen placentario que hace que el flujo sanguíneo y la nutrición del feto sean mejores. (Mata, Chulvi y Roig, 2010).

-         Un estudio anterior analizó la información de 9.089 mujeres que no hacían ejercicio regularmente durante el embarazo. Éstas fueron 1,75 veces más propensas a dar a luz un bebé de muy bajo peso. (Mata, Chulvi y Roig, 2010).

     En mujeres con buena condición física y que siguen manteniendo su actividad durante el embarazo, el desarrollo psicomotor del feto es superior, con mejor maduración nerviosa.

-       También se han observado beneficios en los perfiles de humor de los bebés respecto a las madres sedentarias: responden mejor ante estímulos ambientales y a los estímulos luminosos. (Mata, Chulvi y Roig, 2010).

Los ejercicios Kegel

    Los ejercicios Kegel consisten en contraer y relajar el músculo pubococcígeo.  Este músculo es el principal del suelo pélvico y si está muy debilitado a causa del embarazo puede tener consecuencias en el momento del parto. Para fortalecer este músculo es necesario contraerlo repetidas veces. Lo complicado es la realización correcta de los ejercicios e identificar estos músculos y trabajar con ellos sin mover la espalda, los abdominales, glúteos o muslos.
    En cuanto a la realización de los ejercicios lo ideal es realizarlos diariamente y deberán ser prescritos por un profesional de las ciencia de la actividad física y del deporte.
Prescripción del ejercicio para embaraza


Todos los ejercicios se realizan de forma moderada

Se podrán realizar tanto los ejercicios de kegel, como otros ejercicios contraproducentes tanto del tren superior como inferior.

Es importante la realización de ejercicios para la estabilidad lumbo pélvica y para la cintura escapular.

Si existe alguna molestia parar inmediatamente y consultar al médico.

Parar inmediatamente el  ejercicio físico en mujeres gestantes cuando se produzca.
- Sangrado vaginal
- Disnea antes del ejercicio Mareo,
- Vértigo Dolor de cabeza Dolor en el pecho
- Debilidad muscular Dolor en la región de los gastrocnemio o hinchazón significativa

Conclusión

  Con una correcta prescripción del ejercicios para mujeres embarazadas no solo se mejorar la calidad de vida durante el embarazo y el post-parto sino que se alcanza grandes beneficios para el bebe. Por lo que es muy recomendable realizar actividad física de intensidad moderada para mujeres embarazadas, siempre basadas en la prescripción de un profesional de la actividad física y el deporte.

Bibliografía

Mata, F., Chulvi, I., & Roig, J. R. (2010). Prescripción del ejercicio físico durante el embarazo. Revista andaluza de medicina del deporte, (2), 68-79.
Buchholz, S. (2002) Gimnasia para embarazadas: preparación al parto, respiración y gimnasia posparto (5ª Edición). Barcelona: Editorial Paidotribo.

Wessels, M. & Oellerich, H. (2011). Gimnasia para embarazadas. España: Hispano Europea.





martes, 8 de diciembre de 2015

PRESCRIPCIÓN DEL EJERCICIO PARA PACIENTES CON FIBROMIALGIA.

PRESCRIPCIÓN DEL EJERCICIO PARA PACIENTES CON FIBROMIALGIA.


1. FIBROMIALGÍA.

La fibromialgia es una enfermedad que fue reconocida como tal por la organización mundial de la salud en 1992, esta patología se caracteriza por la sensación de dolor crónico. (Collado, 1990).

Esta patología es un síndrome, crónico caracterizado por dolor musculo-esquelético e hipersensibilidad en zonas anatómicas concretas (puntos gatillos) (Secretaría de salud, 2009).

La fibromialgia se caracteriza por la existencia de un dolor constante en diferentes estructuras músculo-esqueléticas, por ello para diagnosticar la enfermedad se lleva a cabo mediante una interrogación al paciente sobre su historial clínico y una exploración de los puntos del dolor (Collado, 1990).

Según Torres  (2006), se establecieron los criterios de diagnóstico para la determinación de los puntos del dolor, 18 puntos situados en aquellas partes del cuerpo donde existe mayor sensibilidad al mismo. Son estos los que determinan el diagnostico de esta enfermedad, ya que, si se detecta un umbral superior a 11 puntos de dolor se puede decir que el paciente padece fibromialgia.

2. ETIOLOGIA 

La etiología o las causas que provocan esta enfermedad son hasta el momento desconocidas y su diagnóstico se lleva a cabo únicamente sobre bases clínicas. Algunos autores afirman que los factores emocionales o físicos son los causantes de esta enfermedad. Haydée (2012) apunta al factor psicológico en el tratamiento de la patología.

A lo largo de los últimos años se han debatido los orígenes de la aparición de la fibromialgia, que finalmente se sostiene en que determinados agentes como los trastornos emocionales, el estrés físico y mental y la exposición a ambientes secos y fríos empeoran la sintomatologia (Haydée, 2012).

         Algunas investigaciones afirman que el origen de esta patología se debe al factor genético, en cambio otras afirman que su aparición  se debe a enfermedades reumáticas, como la artritis (Haydée, 2012).


3. PRESCRIPCIÓN DEL EJERCICIO EN FIBROMIALGIA

Según diferentes estudios (Ayán 2010, Casals et al., 2011; Chicharro et al., 2008 & Serra et al., 2004), se establece que la participación en diferentes programas de entrenamiento individualizados mejora la calidad de vida de las personas con fibromialgía reduciendo así los problemas de insomnio, el estrés psicológico, la fatiga, los puntos de dolor,  etc, pero es evidente que el ejercicio físico no afecta de la misma forma a todos los sujetos.

La importancia en la prescripción del ejercicio se basa en la individualización del programa de entrenamiento, elección de los ejercicios y en la correcta dosis de ejercicio para cada individuo, siempre teniendo en cuenta el mayor número de factores.

Los ejercicios de fuerza se establecen en la ultima parte de un programa de entrenamiento a la hora de prescribir ejercicios para estos pacientes. Los ejercicios de fuerza producirán una adecuada masa muscular, así como la disminución del riesgo de lesión muscular y de la sensibilización central producida por tareas cotidianas. Con una prescripción adecuada de ellos se mejorará  un aumento de la fuerza máxima, de la capacidad funcional y se reduce el impacto a nivel neuromuscular.

         Es importante reducir el componente excéntrico en estos tipos de ejercicios ya que este componente es el que mayor tensión produce y de esta manera, los pacientes se podrán beneficiar de las correctas adaptaciones al entrenamiento.

         Con la realización de ejercicios de flexibilidad, siempre realizados con el menor dolor posible se conseguirá relajar los músculos mediante estiramientos que previenen el riesgo de agravar aún más dicha patología.

Según Durántez, (2008) los ejercicios de equilibrio estático y dinámico evitan caídas en estos pacientes. 

Según Busch y cols (2002),  el ejercicio más beneficioso para los pacientes de fibromialgia es el ejercicio aeróbico debido a la reducción del estrés, la ansiedad y mejora de la calidad del sueño, y debido a la mejora en el dolor de los puntos gatillos.

Con este tipo de pacientes tenemos que tener en cuenta antes de poner en práctica el programa si son capaces de pasar posición sentada a bipedestación y aguantar la postura sin problema alguno. De no ser así, tendríamos que comenzar con ejercicio de fuerza y aeróbico sentado (Durántez, 2008). 

  • Tipos de ejercicio:
- Ejercicios aeróbicos.

La prescripción correcta e individualizada de ejercicios aeróbicos de bajo impacto tales como caminar, bicicleta estática y ejercicios en el agua son los que mejor resultados dan para esta patología. La duración destinada a estos ejercicios debe ser de más de 20 minutos, con una intensidad baja según las características del individuo. Por ultimo la frecuencia es un aspecto muy importante para producir las correctas adaptaciones, se deberán realizar dos sesiones como mínimo a la semana.

Ejercicios de fuerza.

Se deberá trabajar esta cualidad teniendo en cuenta la percepción subjetiva del esfuerzo,  se trabajará entre cuatro y seis en una escala de diez,según la sintomatología del individuo y teniendo en cuenta todo los factores como por ejemplo edad, descompensaciones musculares, actividad laboral etc.

Ejercicios de flexibilidad.

Es necesario realizar ejercicios de flexibilidad para una mejora en la relajación de los músculos, los estiramientos se deberán realizar sin producir dolor y se debe mantener durante 10-20 segundos aproximadamente.

Ejercicios acuáticos.

Los ejercicios acuáticos son los que mejor resultado dan, debido al bajo impacto y a la relajación muscular que se producen en ellos. Es necesario que la temperatura del medio acuatico sea aproximadamente 34º ya que el frío agrava la sintomatología de esta enfermedad.


4. CONCLUSIÓN

Como conclusión, una correcta prescripción del ejercicio en pacientes con fibromialgia reducirá los puntos de dolor, el estrés y mejorará la calidad del sueño y bienestar general del paciente. El ejercicio aeróbico y el ejercicio en el medio acuático con una temperatura adecuada son dos factores determinantes y muy beneficiosos para los pacientes con esta patología
.   
El ejercicio físico prescrito de manera adecuada mejora la sintomatología de esta enfermedad pero hay más factores que hay que tener en cuenta como por ejemplo la nutrición y la psicología por lo que un trabajo multidisciplinar también será importante.


5. BIBLIOGRAFIA

Ayán, C.L., (2010). Fibromialgia y ejercicio físico. En C.L. Ayán. Fibromialgia: Diagnóstico y estrategias para su rehabilitación (123-144). Madrid: Médica Panamérica.  

Busch, A., Schachter, C. L., Peloso, P. M. & Bombardier, C. (2005). Ejercicios para el tratamiento del síndrome de fibromialgia. (Revisión Cochrane traducida). En Biblioteca Cochrante Plus, 2005 Número 4. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com (traducida de The Cochcrane Library, 2005 Issue 4. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.). 

Casals, C., Vázque, M.A. y Casals, J.L. (2011).Prescripción de actividad física en pacientes con fibromialgia. Revista: Semergen, vol. 37(7): 360-366.  Disponible en http://www.elsevierinstituciones.com/ficheros/pdf/40/40v37n07a90024851pdf00 1.pdf  

Collado, A. (1990). ¿ Qué es la fibromialgia?. Arthritis Rheum, 33, 160-172

Durántez, A.  (2008). Fibromialgia. En J.L. Chicharro y L.M. López. Fisiología clínica del ejercicio (p.p255-263).  Madrid: Médica Panamericana.

Haydeé, A (2012). Fibromialgia. El síntoma de lo desconocido. Buenos Aires: Dunken

Serra, R, & Bagur, C., (2004). Prescripción del ejercicio físico para la salud.  Barcelona: Paidotribo


Torres, M y Compañ, V (2006). La experiencia del dolor. UOC: Barcelona





























viernes, 4 de diciembre de 2015

ACTIVIDAD FÍSICA COMO TRATAMIENTO PARA LA ARTROSIS


¿QUÉ ES LA ARTORSIS?

            La artrosis, también conocida como osteoartritis o enfermedad degenerativa articular, es una enfermedad que afecta al aparato locomotor,  generando una destrucción del cartílago que forman las articulaciones, y seguida de una inflamación crónica del revestimiento de la articulación (Martín et Cano, 1999; Expert, 2015). Su aparición es más frecuente en hombres hasta aproximadamente los 55 años. Es a partir de esta edad, cuando prevalece más entre las mujeres.(Consejo General de Colegios Oficiales de Farmaceuticos, 2000).


            Las principales articulaciones que se ven afectada por esta patología son las manos, los pies, las rodillas, las caderas y la columna vertebral, habiendo variaciones en función del sexo. En mujeres suele ser más común en rodillas y manos, mientras que en los hombres son en las caderas (Consejo General de Colegios Oficiales de Farmaceuticos, 2000).



¿POR QUÉ SE PRODUCE LA ARTROSIS?

          La artrosis se puede clasificar como una patología primaria (idiopática), o secundaria (causa conocida). A pesar de existir dos tipos, las más comunes son las artrosis primarias. Las causas principales que influyen en su desarrollo son la edad la genética, el sexo, el exceso de estrógenos (absoluto o relativo), la obesidad, lesión articular anterior y factores anatómicos-biomecánicos (pérdida de fuerza muscular, défit propioceptivo, mala alineación articular...)(Martín et Cano,1999;Shane et Loser, 2010).

       Los traumatismos agudos también pueden propiciar fracturas intraarticulares que deterioren el cartílago articular y el hueso subcondral. Esto hace que se rompa la armonía en la movilidad de la articulación y se produzca fricción (leve) y constante de las superficies articulares (libro, newman). Esto es acusado principalmente al hecho de someter las articulaciones a una carga excesiva y anormal (libro, newman). Aparte de lo nombrado, los cambios a nivel bioquímicos que asume el cartílago articular, crea una pérdida de GAG (glucosaminoglicanos) creando una pérdida de resistencia a las fuerzas compresivas y de cizallamiento (libro newman). A pesar de esto sus causas aun no se encuentran determinada completamente.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS QUE PRODUCE?

            Uno de los principales síntomas que produce esta patología, es un dolor articular de característica mecánica unido a una disminución de varios grados en su funcionalidad (amplitud de movimiento de la articulación) y afectando psicológicamente al sujeto que la padece (National Collaborating Center for Chronic Conditions, 2008; Hart, Haaland, Baribeau et al., 2008). Otros de los síntomas es la rigidez articular matutina, con una duración de hasta 30 minutos, después de iniciar el movimiento. También puede presentar inestabilidad, crujidos articulares, e ir acompañados de contracturas musculares. No es frecuente que se produzca una inflación excesiva, al menos que sean artritis reumatoide o inflamatorias.

           Los objetivos a nivel de terapia principalmente están basados en la disminución de dolor y restablecimiento de la funcionalidad del paciente, a la vez que buscamos la prevención de incapacidad y la ralentización de las deformidades que esta produce (Jordan, Arden, Doherty et al, 2003).


¿QUÉ PAPEL EJERCE LA ACTIVIDAD FÍSICA SOBRE LA ARTROSIS?

            Son varios los estudios que han demostrado los beneficios que se pueden obtener con un incremente de habilidades físicas (Morgado, Perez, Moguel et al., 2005). La inmovilización esta totalmente desaconsejada ya que esto aumentaría la pérdida de masa muscular (atrofia), y por lo tanto una progresión de la patología.

La actividad física en personas que padecen artrosis tiene un pilar fundamental, ya que estos pacientes desarrollan limitaciones funcionales que afectando a la realización de actividades cotidianas. La primera función del ejercicio físico es prevenir la lesión y disminuir la incapacidad que esta crea, a la vez que mejora el dolor y la rigidez articular (Altman, Hochberg, Moskowitz et al., 2000).

        Es recomendados por terapeutas la realización de programas de ejercicios controlados basados en la movilidad articular y la fuerza periarticular. Los ejercicios de carácter aeróbicos (intensidad baja-media, y de larga duración), han demostrado con creces los beneficios en pacientes con artrosis de rodilla y cadera, sobre todos los programas en un medio acuático o de un simple paseo, con volumen de 30 a 60 minutos diarios, o al menos 3 veces por semana, teniendo siempre en cuenta el principio de entrenamiento  individualizado de cada paciente (Hochberg, Altman, Brandt et al., 1995).

           Diferentes estudios recomiendan mejorar la capacidad de generar fuerza del cuádriceps a través de ejercicios isométricos, isotópicos y propioceptivos en pacientes con artrosis de rodilla, ya que el fortalecimiento muscular a la vez que mejora la capacidad de soportar tensiones y sobrecargas en la articulación, también disminuye el dolor  y aumenta su movilidad (Pennix, Messier, Rejeski et al. 2001; Ettinger, Burns, Messier et al., 1997).

         Sin embargo, si la artrosis que padecemos afecta a la articulación de la cadera, el programa de ejercicios deberá estar basado en movimientos de flexo-extensión, abducción y aducción de ella, mejorando la ganancia de fuerza  en abductores y flexo-extensores de la articulación.

TIPOS DE ACTIVIDADES FÍSICAS RECOMENADAS PARA LA ARTROSIS

Las actividades físicas recomendadas como tratamiento no farmacológico son:
    Entrenamiento de fuerza progresivos
    Realizar ejercicios en un medio acuatico
    Entrenamientos aerobicos: caminar, bicicleta, eliptica...

       La duración de la actividad, como ya hemos comentado antes debe durar de 30 a 60 minutos, con una frecuencia de tres veces por semana como mínimo. Es aconsejable realizarla siempre a una intensidad modera, evitando alcanzar el umbral de dolor.

Algunas recomendaciones que debemos tener en cuenta según las evidencias basadas en el "Ottawa Panel" nombradas por (articulo) son:

    Los programas de ejercicio deben incluir un asesoramiento, buscando un cambio de vida activo, y por lo tanto positivo para la salud.
    Fortalecimiento isotónico e isométrico de miembreos inferiores mayoritariamente cuádriceps e isquiotibiales.
    Ejercicios cóncentricos-excéntrico para el dolor en reposo y durante actividades funcionales.
    Trabajo de miembros inferiores en general: fuerza muscular, flexibilidad, movilidad y coordinación.
    La realización de yoga, pilates y disciplinas relacionadas para mejorar la estabilidad articular y el arco de movimiento.

El colegio americano de medicina del deporte (ACSM) recomienda:

    Controlar los niveles de dolor usando la escala de BORG CR10 (dolor del 1 al 10).
    Realizar un calentamiento al iniciar la actividad y una vuelta a la calma al finalizarla.
    Si si produce dolor 2 horas después de haber realizado ejercicio, se debe disminuir la carga (intensidad-volumen) en las próximas sesiones.
    Si realizamos ejercicios acuáticos la temperatura ideal es de 28-31º.
    Usar un calzado estable con absorción de choque.

          A pesar de la multitud de ejercicios que se pueden realizar, los más recomendables y los que más beneficios positivos tiene según la literatura, son aquellos basados en el trabajo de fuerza de la musculatura periférica.

            Las actividades deportivas no recomendadas en este tipo de patologías son aquellas que tiene alta carga rotacional y un gran impacto sobre las articulaciones, ya que estas incrementan la degeneración articular y la probabilidad de sufrir alguna lesión (Papavasiliou, Kenanidis, Potoupnis et al., 2011; Wolf et Amendola, 2009):
    Fútbol
    Tenis
    Salto de obstaculos, 
    Balonmano
    Baloncesto
CONCLUSIÓN

            A pesar de que la actividad física no aparezca como un método curativo de la artrosis, si que produce numerosos beneficios a nivel articular que ayudan a mejorar nuestra calidad de vida. Los ejercicios más recomendables como tratamiento son aquellos de bajo impacto y de una intensidad baja-moderada, y los basados en una mejora de la fuerza muscular de la musculatura periférica de la articulación


BIBLIOGRAFÍA

Altman R, Hochberg M, Moskowitz R, et al.(2000) Recom- mendations for the medical management of os- teoarthritis of the hip and knee. Arthritis Rheum; 43: 1905-15.

American College of Rheumatology (2012). American College of Rheumatology 2012 recommendations for the use of nonpharmacologic and pharmacologic therapies in osteoarthritis of the hand, hip, and knee. Arthritis Care Res (Hoboken);64(4):455-74.


Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéu- ticos (2000). Revisión Artrosis. Panorama actual de medica; 238. http//www.portalfarma.com

Ettinger WH Jr, Burns R, Messier SP, et al. (1997). A ran- domized trial comparing aerobic exercise and resis- tance exercise with a health education program in older adults with knee osteoarthritis: the Fitness Arthritis and Seniors Trial (FAST). JAMA; 277: 25-31.

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